La extensión .es ha superado recientemente el millón de dominios, aventajando en cantidad a los dominios .com en el territorio español. Sin embargo, el objetivo es más ambicioso: la búsqueda incluye lograr que el .es se transforme en la principal opción en la red en todo el mundo de habla hispana. Analizamos en este artículo cuál es la situación actual y qué faltaría para obtener este propósito.
Aunque resulta indudable que el crecimiento de los dominios .es ha sido muy importante en los últimos años como ya hemos analizado en otros artículos, aún falta bastante para que esta extensión se transforme en la más popular en todo el mundo hispano.
Ya sabemos que se encuentra al mismo nivel e incluso superando al .com en territorio español, pero cuando el análisis se extiende a la totalidad de los países de habla hispana la situación cambia; no hace falta más que ver las últimas estadísticas al respecto para darse cuenta de esto.
Latinoamérica y el resto del mundo
Por ejemplo, de acuerdo al último informe mensual de estadísticas de nombres de dominio difundido por LatinoamerICANN y LACTLD, correspondiente a junio de 2008, en América Latina los cuatro ccTLD con más dominios registrados son: .ar (Argentina, 1.665.096); .br (Brasil, 1.376.719); .mx (México, 257.265) y .cl (Chile, 215.211).
Extrapolando los números del dominio .es a Latinoamérica, el mismo ocuparía entonces actualmente un tercer lugar en un hipotético “ranking iberoamericano” de extensiones. Pero veamos además las cifras que se registran a nivel mundial, para poder contar con un panorama más completo.
Sobre datos de VeriSign correspondientes al primer trimestre de 2008 (el último informado) se puede establecer que las extensiones .de (Alemania); .cn (China); .uk (Reino Unido) y .nl (Holanda) ocupan los primeros lugares en cantidad de dominios con excepción del .com en todo el mundo. El alemán .de, asimismo, supera incluso al genérico .net. En ese marco, la extensión de origen hispano que aparece en la mejor ubicación es el .ar (Argentina) en el sexto puesto.
Los números pueden completarse indicando que mientras existen actualmente alrededor de 76 millones de dominios .com en todo el mundo (aunque sólo 870.000 en España), la extensión .cn de China alcanza los 12.4 millones, el dominio alemán .de los 12.1 millones y el .uk del Reino Unido los 6.8 millones.
El crecimiento de varias extensiones
Sin embargo, dicha estadística también recoge el espectacular crecimiento del .es, que lo pone a tiro de las principales extensiones, superando actualmente el millón de dominios. Evidentemente, esto lo llevará a escalar varias posiciones en la estadística que analice el próximo período del año en curso.
Mientras asombra el crecimiento de las extensiones nacionales de Alemania (.de), China (.cn) y Reino Unido (.uk), mercados en los cuales el .com ha caído en detrimento de estas extensiones de singular desarrollo, es bueno preguntarse cuándo podrá suceder lo mismo en la totalidad del escenario hispano con el .es, conociendo, además, qué pasos se requieren para ello.
En primer término, continuar en el camino de la liberalización y popularización del .es como ha sucedido en parte gracias a las políticas de Red.es y el programa “Jóvenes en Red” es sin dudas una buena alternativa. Vale remarcar, igualmente, que esto no será suficiente para imponer dicha extensión en todo el mundo de habla hispana.
¿Qué falta para un mayor desarrollo?
Para muchos especialistas del sector, existen, además, otras medidas posibles favorecerían este crecimiento en ciernes de la extensión .es. Una de ellas, por ejemplo, sería permitir la renovación de los dominios en más de 1 año, como sucede en el resto de los TLD’s.
Además, plantean la imperiosa necesidad de crear y optimizar un control de calidad en los procesos de recuperación de dominios, que permita reglas más claras y mayor seguridad a la hora de invertir en el sector. Esto, por supuesto, incluye también un pedido por parte de los inversores en dominios para que sus necesidades sean más escuchadas por parte de los organismos de control y gestión.
Esto provocaría, asimismo, un crecimiento en el volumen de negocios relacionados con el mercado de dominios de extensión .es, algo que lógicamente impulsaría el desarrollo en la cantidad de dominios y la penetración de la extensión. Durante todo 2007, por ejemplo, el mercado de compraventa de dominios manejó en España cifras superiores al millón y medio de dólares, marcando un importante crecimiento. Sin embargo, Alemania (.de) maneja cifras anuales cercanas a los 7 millones de dólares.
La cuestión simbólica
Resulta lógico, desde otro punto de vista, que extender la influencia del .es a los países de América Latina y a la comunidad hispana en Estados Unidos puede ser otro factor preponderante para que la extensión mencionada se transforme en la más importante del mercado en español. Ahora bien: ¿cómo puede competirse al mismo tiempo contra el .com y contra las extensiones nacionales, que en muchos casos registran una importante incidencia, por ejemplo en el caso de Argentina, Brasil, Chile o México?.
Quizás la “guerra” a entablar tenga un coste simbólico, además de económico. La extensión .es deberá demostrar que es la mejor opción para representar los valores del mundo hispano, y que no se circunscribe únicamente a España. En cierto modo, deberá dejar en claro que el .es representa al idioma español, la tercera lengua más importante en la red en la actualidad.
En resumen: quebrar la barrera del millón de dominios ha marcado un punto de inflexión en la historia de la extensión .es. Pero falta concretar algunos puntos para agudizar ese crecimiento hasta lograr transformarse en la extensión más popular de habla hispana. Los mismos se encuentran principalmente relacionados con la creación de un escenario más propicio para la inversión en dominios .es y con la ubicación de esta extensión como la representación más cabal del mundo hispano en Internet.




Desde mi punto de vista el “.es” no remplazara el “.com” dentro de los proximos años. En el futuro vemos la posibilidad que el “.es” sea percibido como “español” y no como extension de “España”. Para esto hace falta que se crean proyectos con exito bajo “.es” que tengan como destinatarios un publico hispanohablante. Aunque de momento los visitantes españoles crean mas valor para el soporte, con el desarollo de los mercados sudamericanos dentro de un futuro proximo esta situacion podria cambiar.
Si bien el .es puede invocar al idioma español no deja de ser una extensión territorial de un paÃs europeo. Si España pretende imponer el .es como representante de la cultura hispana en las Américas deberÃa ceder el manejo del dominio a un ente multinacional para sacarle el tinte colonialista y paternalista que tiene esta propuesta.
Cabe recordar que hay algunas extensiones propuestas para unir a los américanos de habla española ,que tenemos mucho mas en común que el idioma, que me parecen mejor que tomar una de un paÃs extranjero.
Hola Cesar,
me refiero a una cosa sin iniciativa estatal. Simplemente los usuarios pueden acostumbrarse con el tiempo a encontrar bajo un “.es” temas con enfoque hispano. Se podrian crear varios proyectos bajo “.es” que tienen por destinatarios el mundo hispanohablante. Nosotros tambien crearemos proyectos con ese objetivo. Si el “.es” se establece para este tipo de proyectos el “.com” podria perder importancia. Aunque esto no sea de hoy a mañana …
No hay que olvidarse acerca de la existencia de un hibrido ente los .Comerciales y los .Españoles como son los dominios .com.es (apodados de forma simpatica comeseros) que funcionan en muchos casos a las mil en cuanto a indexacion para Goigle