Estos sistemas, denominados de “publicidad amiga”, canjean beneficios a cambio de avisos que los internautas deben ver. Esto parece importantísimo hoy, cuando de acuerdo al último estudio de la Asociación Europea de Publicidad Interactiva (EIAA), Internet se ubica como el medio de comunicación más atrayente en España, incluso por encima de la televisión.
A esto se suma el crecimiento del canal digital en cuanto a facturación, ya que en ese aspecto se ubica en tercer lugar, solamente superado por la televisión y los diarios. En consecuencia, los sistemas de “publicidad amiga” intentan captar parte de esa gran cantidad de gente que emplea la red diariamente por diversas cuestiones, para lograr su interés con respecto a determinados avisos publicitarios.
Funcionamiento y presentación de avisos
Estos sistemas funcionan de una forma muy sencilla. El usuario se registra en una página web, entregando en consecuencia un perfil, que permite segmentar la propuesta publicitaria de acuerdo a su edad, sexo, actividad profesional o lugar de residencia. Posteriormente, se le ofrecen avisos para observar. Por cada publicidad, obtiene puntos que, al acumularse, pueden canjearse por distintos productos y premios.
La ecuación parece perfecta: el usuario no es invadido, sino que por el contrario elige qué ver y cuándo hacerlo. Además, las empresas solamente abonan a las firmas que gestionan estos sistemas por cada aviso recibido por un usuario de su público objetivo, lo que incrementa la efectividad de las campañas publicitarias encaradas.
Evidentemente, la idea es seductora y varias empresas ya han adoptado este tipo de sistemas de “publicidad amiga”, tanto para gestionar productos publicitarios como para encarar campañas de difusión. El propósito que mueve esta idea es concordante con uno de los objetivos básicos de la publicidad online actual: disminuir la incertidumbre en las estrategias comunicacionales.
Algunas dudas
Esto se logra gracias a una segmentación concreta de los usuarios, que al registrarse en los portales entregan sus datos personales y permiten al sistema hallar los avisos que se relacionan más profundamente con su perfil. Sin embargo, la pregunta es: ¿cómo puede asegurarse la empresa que publicita que los usuarios de las webs de “publicidad amiga” entregan datos fieles y certeros en el portal?.
Sin duda, ésta sería una de las principales incógnitas. Al mismo tiempo, habría que ver si las promociones y premios ofrecidos son realmente seductores para el usuario, como para poder destinar parte de su tiempo a la visualización de avisos.