El gran crecimiento de las redes sociales convencionales ha llevado a algunas empresas a buscar nichos aún no explotados en este segmento. Considerando que las redes más populares como Facebook o MySpace se gestionan desde ordenadores, la idea es crear nuevas redes sociales basadas en la movilidad y pensadas para su acceso a través de teléfonos celulares de última generación.
Empleando tecnologías como las redes 3G o wifi, puede accederse a estas redes desde cualquier lugar, sin limitaciones de ningún tipo. Es así que han nacido proyectos como Ovi, de la firma Nokia, Zyb (adquirida por Vodafone) o Bluepulse, entre otras. Estas redes (aún en fase de desarrollo) combinan características básicas de la telefonía celular con las prestaciones de las redes convencionales.
Caso por caso
Ovi o Zyb, por ejemplo, ofrecen actualizaciones constantes de los datos de las agendas de contacto, ni bien se produce una novedad en los números telefónicos de las personas ingresadas como “amigos” en las listas de cada usuario. También permiten compartir archivos de diferentes tipos y muestran perfiles de cada integrante de la red.
En el caso específico de Ovi, resulta una especie de presentación que emplea Nokia para sus servicios de juegos o descargas de música, a los que el usuario puede acceder a través de la red. Por otro lado, Zyb posee como característica peculiar una función para ubicar los contactos en el mapa, que resulta indudablemente útil en muchos casos.
Con respecto a Bluepulse, comunica constantemente el estado de cada contacto (si está conectado o no) e incorpora un sistema de etiquetas, mediante el cual cada usuario discrimina entre sus intereses y gustos y, de esta forma, se conecta más fácilmente con aquellas personas que comparten sus aficiones.
Varias similitudes
Además, esta red social pensada para su uso en teléfonos celulares envía por correo electrónico o mensaje de texto distintos resúmenes diarios en los cuales se detalla la actividad de cada contacto seleccionado, en una función bastante similar a la que también posee Facebook.
En el mismo sentido, permite la creación de grupos, que se aúnan de acuerdo a intereses compartidos, y facilita compartir videos e imágenes en una interesante cantidad de formatos, entre ellos en 3GP, la extensión más reiterada en las cámaras que incorporan los teléfonos celulares.
En síntesis, estamos hablando de una propuesta muy similar a la de las redes sociales convencionales, pero con algunos detalles típicos de la telefonía celular. Habrá que esperar el paso del tiempo para saber si esta alternativa se diferencia concretamente y puede explotar realmente un nuevo nicho, el de las redes sociales móviles.



