Para este especialista en medios y tecnología, la relación mente-pantalla es cada vez más estrecha, por lo tanto la vida virtual y la vida real tienden a unirse, provocando que acciones convocadas desde Internet tengan un correlato prácticamente inmediato en la realidad física. Y esto lo podemos observar tanto en el comercio online como prácticamente en cualquier actividad humana (arte y espectáculos, ciencia e investigación, etc.).
De acuerdo a Derrick de Kerckhove y otros teóricos, la hipertextualidad que caracteriza a Internet permite que la red se transforme en una extensión de los contenidos de la mente. En consecuencia, la conciencia humana encontraría una forma de externalizarse en la web. Hasta allí llegaría el impacto de una tecnología que nos está cambiando abruptamente como sociedad.
Un nuevo mundo
Pero lo que resulta más importante aún, es que Internet podría servir para mucho más que democratizar el acceso a la información, permitir una mayor participación de los usuarios o transformarse en una nueva herramienta de trabajo. La red podría ser capaz de aportar una esperanza para cambiar el mundo.
Esta idea, seductora y necesaria como todas las utopías, es esgrimida por el propio Derrick de Kerckhove. Es que según este experto, a través de la historia cada nuevo medio de comunicación significó una revolución para el hombre (pensemos en el cambio de la oralidad a la escritura, o en el surgimiento de la imprenta). Y estos cambios, lógicamente, no estuvieron exentos de situaciones complejas y violentas.
Una sociedad realmente conectada
Según el sociólogo belga, Internet está ayudando a afianzar lazos y a compartir. Las licencias Creative Commons serían un ejemplo, como una forma de reducir las barreras legales de la creatividad y sociabilizar el conocimiento y la producción intelectual. Al mismo tiempo, Internet permite que todo lo proyectado por los grupos humanos llegue más rápido y fácil a más gente, pasando en un abrir y cerrar de ojos al plano de la realidad física o pudiendo incluso ser compartido sin límites de distancia en forma online.
En resumen, estas teorías nos indican que si pensamos y actuamos en forma colectiva mediante Internet, existe una gran posibilidad para arribar finalmente a un mundo más justo, conectado en todas sus necesidades y realidades, por más diversas que sean. Un mundo de individualidades interconectadas, sin dominaciones de ningún tipo. Por lo pronto, es sin dudas un buen deseo.