De esta manera, puede decirse que el marketing de afiliación se sigue consolidando como una de las herramientas más empleadas por los profesionales, con el objetivo de hacer más rentables los presupuestos destinados por las empresas a las áreas de comercialización y comunicación. Se trata de una lógica consecuencia de la evolución de los formatos publicitarios en Internet.
Asimismo, el fenómeno indicado se relaciona con una mayor preponderancia del marketing de resultados con respecto a otras formas tradicionales de gestión publicitaria. Mientras algunos se siguen aferrando a formas de publicidad típicas de los medios convencionales aplicadas a Internet, muchos establecen sistemas de resultados mediante los cuales las campañas se vuelven exitosas al registrar ventas, suscripciones o contactos concretos y mensurables.
Adaptarse a los nuevos tiempos
La encuesta de Public Idées entre 1.000 profesionales del marketing confirma el fuerte crecimiento del marketing de afiliación y de la tendencia a encarar campañas por resultados. Es así que cada vez más profesionales del marketing ajustan sus presupuestos a la rentabilidad de las campañas y a la justificación del retorno de la inversión por parte de las empresas.
Frente a la inestabilidad económica actual y a la crisis, la flexibilidad que supone este tipo de sistemas marca la diferencia con relación a las tipologías presupuestarias convencionales, en las cuales las campañas o los avisos se cobran por adelantado y los resultados o el retorno de la inversión no ingresan en la ecuación.
Mayor confianza de los anunciantes
Es así que los anunciantes también reaccionan en consecuencia, incrementando en un 67% la inversión en marketing de resultados durante el último año, también de acuerdo a la investigación anteriormente mencionada. Como sucede habitualmente en todo cambio de escenario, aquellos que mejor y primero se adaptan son los que sobreviven y se mantienen en pie.
Quizás otro punto diferenciador del marketing de afiliación y de las campañas por resultados es que están orientadas al trabajo a largo plazo. A diferencia de las técnicas tradicionales, basadas en una exposición inmediata y acotada, estas nuevas tendencias apuntan al trabajo duradero para conseguir sus objetivos, buscando crear redes virtuales de vendedores al transformar a los soportes en verdaderos aliados.