Promoción de las ‘.es’ – ¿Cuándo empezará el Gobierno español?
La compra y venta de dominios de Internet se ha convertido en un referente importante de prestigio, imagen de modernidad, de desarrollo y, en definitiva, de relevancia en el contexto mundial. En un marco temporal marcado por la crisis financiera, todos los gobiernos fomentan el comercio con los productos nacionales. Por ejemplo, el gobierno español ha pedido en numerosas ocasiones consumir productos españoles. Pero, ¿por qué no piden lo mismo sobre los dominios .es y de hecho utilizan otras terminaciones para promocionar productos y servicios en los que tiene participación la propia administración española?
En recientes artículos hemos estado describiendo la situación actual de los dominios en Internet en general, con especial énfasis en el estado de las .es. En el 2008, a pesar de que aumentó considerablemente el número de dominios comprados y vendidos, el ingreso por estas ventas no creció de manera proporcional. De hecho, disminuyó, debido a la bajada en el precio medio de venta de esos mismos dominios. Es decir, se venden más pero por mucho menos. En Europa, el precio medio de venta más alto fue el francés .fr, con 2.846 €, muy por encima de los 1.700 de las .es.
El crecimiento en número de ventas se podría tomar como algo ventajoso, pero la cifra total (alrededor de 425) es irrisoria frente a la venta total de otros dominios, tanto globales como nacionales. Las .de alemanas, por ejemplo, consiguieron 6.159 ventas en el 2008. Además, el número de ganancias totales bajó de poco más de un millón de euros en el 2007 a unos 735.000 en el 2008.
La crisis ha hecho mella ya en este tipo de negocios, aunque sus efectos quedan patentes por ahora solamente en el último cuatrimestre del 2008. Pero el problema de los dominios .es vienen de mucho antes. Sus principales causas son una falta de estrategia y de perspectiva a la hora de considerar el verdadero valor de las .es. Parece razonable concluir que la administración debería contribuir a solucionar esto, si no de manera activa, por lo menos sin promocionar otras terminaciones.
¿Debería el gobierno promocionar las .es?
Puede parecer que en un mundo globalizado, donde Internet aparentemente ha roto las barreras espacio temporales y las fronteras entre unos países y otros, la defensa de los dominios nacionales carecen de importancia. Si se puede entrar a cualquier página desde cualquier punto del planeta, e incluso comprar cualquier dominio, ¿qué importancia puede tener el que una página termine en .es ó en .co.uk ó en .com? Obviamente, hay un claro valor comercial en el nombre de los dominios (por ejemplo, unos son más fácilmente memorizables que otros), pero más allá de eso, aquellos que hacen referencia a un determinado país o región, de alguna manera lo representan. Además, los dominios sirven para incluir contenidos, ya sean estos texto, imagen o sonido, con información de actualidad, oferta de productos y servicios u otros. Estos contenidos, a pesar de estar incluidos en un mundo virtual, se traducen en la realidad en productos y servicios concretos y reales, que servirán de mejor o peor manera a los usuarios.
Recientemente, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha colaborado en la promoción de la página kclick-off.com. De hecho, la página kclick-off.es también existe, pero remite directamente a la anterior página. Sin embargo, han decidido no utilizar la terminación .es como principal, sino la otra más general .com. Es evidente que, al tener una terminación .com, es posible que genere un mayor tráfico mundial, a pesar de que el contenido toca un tema genuinamente español (liga de fúbol española). Con esta decisión, se gana en tráfico internacional, pero por otro lado, se pierde el tráfico nacional, al tiempo que se contribuye al ninguneo de los dominios .es.
¿Qué hacer para promocionar las .es?
En primer lugar, se deben evitar, en la medida de lo posible, utilizar terminaciones extranjeras cuando se puede usar (y se está en posesión del mismo dominio) el .es. Acciones como la descrita en este post, en la que una administración pública decide deliberadamente ignorar la designación nacional para describir un producto nacional, deben ser evitados.
Por otra parte, una promoción activa de las .es puede ser muy beneficiosa, tanto a efectos de imagen y relevancia como en cuanto a efectos económicos. Debemos darnos cuenta de que la Web 2.0 e Internet forman ya parte consustancial de la sociedad, y no se deben considerar como medios complementarios o transitorios. Tampoco se puede ignorar la importancia que tiene formar parte de la comunidad internacional y por lo menos tener una posición relevante, sobre todo desde el punto de vista de Internet.
Administraciones como la francesa o la alemana promocionan de manera muy activa los dominios respectivos de sus países (.fr y .de), por poner sólo un par de ejemplos. Esto les ayuda a mantener un precio medio de venta razonable, vender un mayor número de dominios y generar los correspondientes beneficios, tanto a nivel público como privado. Este tipo de iniciativas es el que debiera liderar el gobierno español, tanto para mejorar la situación de las .es como para incrementar el prestigio y la imagen de España a nivel internacional.



