Las flamantes normas fueron difundidas por la Federal Trade Commission (FTC), y establecen que tanto los bloggers como cualquier persona que declare positivamente sobre las características de un producto o servicio debe especificar si recibe alguna compensación económica o similar por ese comentario.
Esto incluye tanto a los posts firmados por sus autores demostrando las virtudes de un producto como a las celebridades o famosos que comentan sus experiencias en la web e, incluso, a cualquier internauta que publique comentarios sobre los productos o servicios que consume.
La búsqueda de mayor transparencia
El objetivo de la regulación es transparentar determinadas prácticas en el sector, ya que es habitual que muchas firmas patrocinen blogs a cambio de comentarios o posts positivos, en una práctica que reproduce el comportamiento del mercado en los medios convencionales (por ejemplo en los comentarios sobre productos de los comentaristas televisivos).
Además, existen empresas que abonan sumas de dinero a distintos internautas para que introduzcan comentarios positivos en blogs y portales sobre las características de sus productos. En consecuencia, el propósito no es censurar estas prácticas publicitarias sino esclarecer que se trata de avisos y no de contenido imparcial.
Medios sociales
Gran parte de estas prácticas que intentan regularse en Estados Unidos se concentran en las estrategias de marketing boca a boca y en la publicidad en redes sociales, dos de las vertientes con mayor crecimiento durante los últimos meses en el marketing online en todo el mundo.
Es así que de acuerdo a datos de la Asociación de Marketing Boca a Boca, las inversiones en marketing orientado a medios sociales llegarían a concentrar 3.700 millones de dólares en 2011. En consecuencia, el propósito de la FTC sería legislar este mercado en auge, a pesar de la dificultad que supone trabajar sobre una actividad en constante cambio.
Las denuncias sobre campañas publicitarias ficticias llevadas adelante por distintas empresas han empujado la creación de estas nuevas normas. Resta saber si el cambiante escenario de Internet hará posible regular de esta forma un mercado que, debido a su fuerte crecimiento, necesita ordenarse e incrementar su transparencia.