E-commerce: cómo aplicarlo a tu negocio

Desde hace ya varios años, existe un nicho de mercado que ha ido incrementando sus beneficios de una forma espectacular: los negocios online. Aunque al principio pudiera parecer un lugar reservado únicamente para aquellos dedicados al mundo de la informática en general, lo cierto es que los e-commerce se han abierto al mundo.

Con esta apertura, hemos llegado a un punto en el que muchísimas empresas se han beneficiado ya de las múltiples ventajas que tiene abrir una tienda online; sin embargo, aún hay personas que ven este mundo como algo difícil o que no se puede adecuar a su negocio.

En el post de hoy, intentaremos resolver estas dudas sobre qué es un e-commerce y cómo cualquiera puede implementarlo a su negocio. Además, para los que se decidan a abrir su propia e-commerce también daremos algunos consejos sobre cómo llevar este tipo de red.

¿Qué es un e-commerce?

Un e-commerce, como ya se ha dicho, no es más que un negocio que utiliza Internet como plataforma para vender sus productos o servicios. Es una nueva forma de entender y hacer negocios, que facilita la venta global y reduce costes para el vendedor.

Y no solo páginas especializadas en Internet o informática pueden subirse al carro del e-commerce; las pequeñas y medianas empresas también tienen su lugar en este mundo y, además, tener su propia tienda online les permite aumentar sus beneficios.

Desde una tienda de  venta de sofás con descuentos, hasta una pastelería, un hotel, una tienda de flores o una ferretería, todos pueden ser comercios online. Lo único que requiere es abrir una página web donde vender tus productos, donde los clientes puedan entrar, ver el catálogo y, finalmente, comprar.

Qué debes saber sobre tu e-commerce

Si ya estás dispuesto a comenzar tu andadura online abriendo tu propio e-commerce debes saber varias cosas respecto a la plataforma donde vas a trabajar. Debes cuidar tu web y encargarte de que la supervisen profesionales para que funcione perfectamente.

A continuación, te dejamos algunos consejos para que sepas qué debes tener en cuenta ala hora de abrir tu negocio online.

  • Poco tiempo de espera: lo primero que debes pensar cuando abres por primera vez tu web es que a nadie le gusta esperar. Por eso, debes hacer todo lo que puedas por que tu web sea lo más rápida posible: que tarde poco en cargar, que cargue rápido las imágenes…
  • Economía del clic: muy relacionado con lo anterior está este tema; se ha demostrado que cuantos menos clics tenga que hacer tu cliente para cerrar la venta, más venderás.

Clara y concisa: como todo en la vida, tu página web no puede ser un cúmulo de mil cosas. Debes poner lo imprescindible, de forma clara para que el cliente no se distraiga con cosas que realmente no le interesan.